
PRECAUCIONES INICIALES
Durante la operación
de mantenimiento vamos a seguir tres medidas de seguridad
imprescindibles y que no admiten excepción alguna:
1. DESCARGA
DE LA ELECTRICIDAD ESTÁTICA DE LAS MANOS.
Para ello simplemente tendremos que tocar cualquier
superficie metálica antes de tocar cualquier
elemento interno de la grabadora.
2. NO
DESMONTAR JAMÁS UNA UNIDAD ÓPTICA CUANDO
AÚN SE ENCUENTRE CONECTADA A LA ENERGÍA
ELÉCTRICA. A parte de las posibles descargas
eléctricas peligrosas, estas unidades, a través
de la lente láser, emiten radiaciones invisibles
a nuestra vista que pueden llegar incluso a provocar
ceguera. Es por ello que resultará VITAL que
se sigan al pie de la letra los pasos que se van a describir
en los siguientes puntos, pues con ello evitaremos sustos
innecesarios.
3. NO
TOCAR O MANIPULAR LA LENTE LÁSER. Este
dispositivo se encuentra calibrado desde fábrica.
Un solo golpecillo o presión podrá hacer
que quedase inservible de por vida, siendo imprescindible
entonces el envío de la unidad a un servicio
técnico donde se llevará a cabo la recalibración
de la lente. Este proceso suele ser como mínimo,
tan caro como una unidad nueva.
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