
AUSENCIA DE LUBRICANTE
EN LAS GUÍAS DE LA LENTE LÁSER.
Lo primero que tendremos que hacer será limpiar
cuidadosamente ambas guías metálicas,
usando para ello los bastoncillos higiénicos
y el alcohol. Tendremos que procurar echar el alcohol
justo para evitar que un posible exceso de éste
escurra en cualquier área electrónica
de la unidad.

Una vez limpias, procederemos a engrasar ambas guías
usando el aceite lubricante especialmente diseñado
para aparatos electrónicos, o en su defecto,
aceite lubricante multiusos. En ambos casos tendremos
que expandir la cantidad justa de aceite pues el exceso
puede ser arrastrado por la lente láser, llegando
a ser depositado encima de cualquier elemento sensible.
Ciertamente, es poquísima la cantidad que hay
que emplear, es básicamente una película
protectora y engrasadora lo que hay que expandir, nada
más. Una vez engrasadas ambas guías,
pasamos entonces al siguiente problema térmico.
 Página anterior
|
 Página siguiente
|
|