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Nos referimos a las unidades de disco duro y disquetera.
Instalarlas antes que la placa base nos facilitará
la tarea. Su montaje es muy sencillo, ya que las bahías
encargadas de alojar este tipo de unidades son de un
tamaño determinado y no puede haber confusión.
En primer lugar, procederemos al montaje de la unidad
de disquete y para ello debemos quitar la tapa del
frontal correspondiente a la unidad que deseemos instalar
(ya sea de 3,5 " o de 5,25"). Hoy
en día la disquetera de 5,25 " está
en desuso por lo que es poco probable su montaje a no
ser que ensablemos un antiguo ordenador. En cualquier
caso se colocará desde fuera hacia dentro, hasta
que se nivele con el frontal. Acto seguido procederemos
a atornillarla por los laterales de la carcasa para
fijarla de modo permanente.
Del mismo modo instalaremos en la caja el disco
duro. Un paso previo es el de asegurarnos que los
Jumpers o puentes del disco estén correctamente
colocados. La colocación de estos nos la pueden
facilitar donde compramos los componentes. De fábrica
los discos IDE (modelo más extendido) vienen
preparados para trabajar solos; se suele decir que el
disco duro está configurado como maestro.
En el caso de querer insertar otro disco duro adicional,
este Jumper del nuevo disco duro, habrá de ser
modificado hasta situarlo en la posición de trabajo
en conjunto con el disco maestro; este disco
pasa a estar configurado como esclavo. Esta información
de los Jumpers también suele venir impresa en
el propio disco duro, serigrafiado en el circuito o
debería venir explicado en un pequeño
folleto o manual acompañando a la nueva unidad.
Colocaremos el disco duro en el hueco correspondiente
y después lo fijaremos con tornillos al igual
que la unidad de disquete.
Ahora debemos preparar la placa base para su posterior
montaje en el interior de la caja. Para ello primero
insertaremos los componentes necesarios ahora que la
tenemos fuera de la carcasa, ya que después será
más complicado debido al pequeño espacio
de manipulación que encontraremos.
El componente que instalaremos en primer lugar es
el procesador en el zócalo destinado a ello.
Este zócalo (llamado zócalo ZIF: zero
insert force o fuerza de inserción cero ) no
pasa desapercibido; es blanco y de
gran tamaño, con un gran número de agujeros
circulares. Dependerá del tipo de procesador
que estemos montando, pero hoy por hoy lo más
común es encontrarse un zócalo ZIF de
tipo 7 ya que es el que soporta la gran mayoría
de procesadores existentes hoy en el mercado.
Intel (principal
fabricante de microprocesadores) ha elaborado también
una nueva generación diferente a la de Socket
7 (o Supersocket 7) denominada comúnmente como
Slot. Dependiendo del tipo de procesador, llevará
un número asociado (Slot 1, Slot 2, etc).
Para la correcta situación del micro debemos
advertir que tiene una de sus esquinas recortada y/o
un punto con una pequeña marca que hace situación
de la patilla 1. Esta marca ha de coincidir exactamente
con la que tenemos en el zócalo para una correcta
inserción. De todas formas el zócalo,
debido a que tiene esa esquina recortada, le falta una
patilla, de modo que no se puede insertar el micro en
una mala posición por error. Estas advertencias
se hacen para no forzar el micro si no entra con facilidad.
1. Procederemos entonces a levantar la palanca
que tiene el zócalo de la placa hasta dejarla
en posición vertical; ahora es el momento de
situar el zócalo en la placa y como hemos dicho,
sin ejercer apenas fuerza. Tras verificar que está
correctamente colocado, esto es, comprobando por todo
el perímetro que no existen "pines"
fuera del zócalo, pasaremos a bajar la palanca
hasta dejarla enganchada en el saliente del zócalo.
2. Un detalle fundamental para que el ordenador
que estamos montando funcione sin problemas, es instalar
un ventilador sobre el procesador. Este elemento
es imprescindible en la nueva generación de chips,
cuyas elevadas frecuencias de trabajo generan una gran
temperatura. Para colocar el ventilador tendremos que
encajarlo en los salientes del zócalo haciendo
una ligera presión hasta oír un "clic
", que nos dirá que ha sido montado sin
problemas.
En el caso de que el ventilador-disipador no pueda
encajar en el zócalo ZIF por carecer de esas
muescas, habrá que hacerse con un adaptador de
plástico que irá montado conjuntamente
con el microprocesador y el ventilador, de modo que
las dos piezas queden enganchadas.
Una vez montado,solo queda conectar el cable del
ventilador a una de las salidas de la fuente de alimentación
cuando tengamos la placa situada en la carcasa, o en
el conector de la placa base utilizado para tal efecto.
3. El tercer paso de preparación de
la placa base consiste en la inserción de la
memoria llamada básicamente RAM ( Read Only Memory
), aunque hoy existen derivados de esta, como la EDO
RAM, SDRAM, etc...que son más rápidas
que la memoria RAM convencional. Hasta
hace relatívamente poco, en la mayoría
de las placas era necesario instalar los módulos
de memoria de dos en dos. Existen algunos modelos de
placa base equipados con un "chipset" o procesador
de la placa que puede funcionar con un único
módulo, pero no son representativos.
Los módulos de memoria más antiguos
son de 72 contactos y tienen una pequeña
muesca lateral y otra en la parte central; así
dispuesto no existe posibilidad de error al insertarlos
en los zócalos. Los módulos de memoria
más actuales, denominados de SDRAM, poseen 168
contactos y cuentan con una velocidad para el proceso
de los datos, muy superior a la conseguida por la RAM
convencional o EDO-RAM (10 nsg , 60 ngs de media respectivamente).
La inserción de estos últimos es más
sencilla aún si cabe, ya que habrá que
situarlos encima del zócalo correspondiente y
ejercer cierta presión sobre ellos hasta que
las lenguetas laterales queden sujetando los módulos
de memoria. El lector sabrá perféctamente
de que estamos hablando cuando tenga estas memorias
y se disponga a instalarlas.
En el caso de las memorias de 72 contactos convencionales,
se procederá a instalar el primer módulo
en el zócalo que quede mas al interior de la
placa. Colocándolo sobre él con una inclinación
de 45º e insertado a fondo, se procederá
a empujarlo suavemente hasta ponerlo en posición
vertical, momento en el que se oirá un "clic
"de las pestañas del zócalo. El segundo
módulo se colocará en el zócalo
contiguo de la misma forma que el anterior.
En el caso de que contemos con más zócalos
y más módulos se montarán todos
siguiendo el mismo orden y los mismos pasos.
4. La gran mayoría de las placas base,
además de contar con los chips correspondientes
a la memoria caché de 256K (aunque cada vez abundan
más las placas que traen de serie 512 kb e incluso
1Mb) pueden poseer un zócalo para montar en el
una ampliación de esta memoria. El zócalo
se denomina CELP, generalmente de color marrón
y el montaje del nuevo módulo de memoria es totalmente
vertical. Si se posee, tan solo hay que hacer un poco
de presión para dejarlo insertado.
5. Las placas más modernas no necesitarán
ningún tipo de configuración para poner
en marcha el ordenador, tan solo quizá seleccionar
mediante un Jumper o puente la velocidad a la
que deberá ir el microprocesador. En caso
de placas más antiguas, procederemos a configurar
los "Jumpers" o puentes que hay en la placa
base, para definir correctamente el tipo de micro con
el cual va a funcionar, ya que todos los microprocesadores
no poseen las mismas características. Lo más
común es configurar los Jumpers relativos al
voltaje del procesador, frecuencia base de la placa
y multiplicador de frecuencia empleado.
Hay que poner MUCHA ATENCIÓN a la correcta
configuración de estos Jumpers ya que de no ser
así corremos el riesgo de averiar el micro o
cualquier componente de la placa. Toda la información
con respecto a esta configuración se extrae del
manual de la placa base que ha tenido que venderse
conjuntamente con la placa. Esto siempre ha de ser así.
En caso de que no contemos con manual será necesario
reclamarlo o pensar en cambiar de placa.
La configuración es muy sencilla: en todos
los manuales viene dibujado un esquema muy claro de
como tienen que ir estos puentes para cada tipo de procesador;
tan solo hay que situarlos de la misma forma. Antiguamente,
era posible que la placa que utilizásemos tuviera
un curioso Jumper. Decimos curioso porque se trata de
un Jumper que define el tipo de tarjeta de vídeo
empleada, de color o monocroma.
La verdad es que ahora nadie puede concebir un sistema
que utilice un monitor monocromo, y menos con un ordenador
de última generación. Por ello, si estamos
recuperando algún sistema antiguo, todo el ajuste
necesario se limita a comprobar que está colocado
en la posición correspondiente a la tarjeta de
color.
Existe otro Jumper también muy importante
y que hace referencia al correcto funcionamiento de
la BIOS ( Basic Input Output System o sistema básico
de entrada y salida ).
La BIOS es un chip muy importante en
la placa base; sin él, el sistema no podría
funcionar ya que contiene grabados todos los parámetros
fundamentales para asegurarse la perfecta configuración
del sistema. Posteriormente y gracias a una rutina denominada
SETUP tendremos la posibilidad cambiar
ciertos parámetros de la BIOS en los cuales definiremos
el tipo de dispositivos que se conectarán al
sistema tales como los discos duros y los puertos serie
o paralelo, por mencionar unos ejemplos.
El Jumper anteriormente citado sirve para borrar
esa memoria. Generalmente estará abierto (es
decir, desconectado), posición que se corresponde
con el funcionamiento normal de la memoria CMOS, pero
puede que, si no somos la primera persona en utilizar
la placa, el Jumper esté mal colocado, en cuyo
caso no lograremos que el sistema arranque en condiciones.
Debemos por tanto dejar abierta la posición de
ese Jumper.
6. Una vez realizadas todas estas operaciones,
estamos preparados para montar la placa en el interior
de la carcasa. Nótese que si ya la hubiésemos
montado, habría sido mucho más difícil
colocar el procesador, la memoria y la configuración
de los Jumpers.
La carcasa posee unos tornillos en un lateral que
hacen desprender la bandeja en la que irá sujeta
la placa base; debemos por tanto quitar esos tornillos
y colocar la bandeja en posición horizontal
para facilitar la tarea. Otras placas quizá no
den la posibilidad de desmontar esa bandeja, en cuyo
caso el montaje será un poco mas aparatoso, pero
nunca más complicado.
Ahora vamos a colocar unas pequeños "pinchos"
de plástico de color blanco que vienen con la
caja del ordenador para fijar la placa en su posición.
La mejor forma de hacerlo es situarla encima la superficie
de chapa sobre la que irá instalada, pero por
el exterior para ver así qué agujeros
de la placa se corresponden con los agujeros de la bandeja.
En cada uno de los orificios coincidentes colocaremos
uno de estos "pinchos" de plástico.
Seguidamente situaremos la placa base sobre la bandeja
haciendo coincidir esos "pinchos", anteriormente
situados para fijarla y evitar su caída o movimiento.
Una vez que la tenemos fija, procederemos a colocar
la bandeja en la posición inicial, para lo cual
usaremos los tornillos que quitamos al principio. Normalmente
la placa, además de los "pinchos" de
plástico suele ir sujeta a la bandeja por uno
o dos tornillos que se situarán el lugar que
les corresponde.
En el caso de que no tuvieramos una caja con bandeja
desmontable, la placa deberá ser montada del
siguiente modo: - Insertaremos primero el
lado más cercado al frontal, ya que de otra forma
no es posible. Con este lado debajo de las bahías
de las disqueteras y discos duros, le daremos un pequeño
giro a toda la placa, que irá entrando en el
hueco, aunque de forma algo ajustada. Cuando esté
sobre la chapa que le servirá de soporte, la
iremos colocando hasta que todos los "pinchos"
de plástico queden bien situados.
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